16 de junio de 2013

Héroes (I) - Navío de Línea Santísima Trinidad

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Empiezo oficialmente esta sección para hablar de glorias pasadas y, hasta cierto, olvidadas por el gran público, escribiendo sobre el mayor buque de guerra de su época: El navío de línea Santísima Trinidad. Pero más que al navío en sí, que también, quiero que sirva para rendir un humilde homenaje a los hombres que componían su tripulación durante la batalla de Trafalgar.

El navío, como digo, fue el buque de guerra más grande de su época. Construido en los astilleros de La Habana en 1769, contaba originalmente con una eslora (longitud) de 61,40 metros, tres puentes (la mayoría de los navíos de la época eran de dos) ampliado a cuatro más adelante, y 120 cañones, aumentados hasta los 140 antes de la citada batalla. Se fabricó con maderas preciosas como la caoba, el júcaro y el caguairán y costó 40.000 ducados de la época, que vendrían a ser alrededor de 1.100.000€, aunque seguramente la cifra actual ascendería muchísimo más. Llegó a ser tan majestuoso que se lo denominó "El Escorial de los Mares".

Desde el momento de su botadura definitiva (sufrió un par de modificaciones técnicas antes de poder entrar en servicio), se convirtió en el buque insignia de la Armada Española. Participó en 1779 en la Guerra de Independencia de las colonias americanas de Gran Bretaña contra estos, apoyando a Francia, de quienes éramos aliados por aquel entonces. Participó también en las operaciones que se llevaron a cabo en el Canal de la Mancha ese mismo año, y el año siguiente participó en la captura de un convoy británico compuesto por 55 navíos, además de participar en la batalla del Cabo de Espartel tres años más tarde. Participó también en la batalla del Cabo de San Vicente, donde estuvo a punto de ser capturado por los ingleses, siendo ayudado (y amenazado con ser cañoneado si no se defendía) por otro navío español, el Infante Don Pelayo, en 1797.

Pero fue en 1805, en la tan mencionada batalla de Trafalgar, donde fue definitivamente derrotado. Con una tripulación más que insuficiente, tanto en número como en preparación y entrenamiento (contaba ese día con una dotación de 1.160 hombres, cuando hubiera necesitado más del doble para poder ser manejado con la eficiencia que se necesitaba para aquella ocasión), y tras los constantes desatinos del almirante francés Villeneuve (Nelson aun debe estar frotándose los ojos desde que vio que le ponían la batalla tan en bandeja de plata), el mayor buque de guerra de la época fue acribillado por varios navíos británicos hasta quedar completamente desarbolado y en unas condiciones más que deplorables, viéndose obligado finalmente a rendirse y a ser finalmente apresado. Los daños fueron tan severos que, a pesar de los esfuerzos de los ingleses por remorcarlo hasta Gibraltar como trofeo, el Santísima Trinidad acabó por hundirse el 24 de Octubre de 1805 a unas 25 millas al sur de Cádiz. Sus cañones están ahora en el Panteón de Marinos Ilustres en la ciudad de San Fernando, en Cádiz.

Pero la pérdida del navío es insignificante si tenemos en cuenta la cantidad de vidas humanas que se perdieron en ese buque durante la batalla. Entre su dotación de 1.160 personas, hubo 108 heridos y 205 muertos, siendo el barco que más pérdidas humanas sufrió. Y, por último, también merecen ser recordados los capitanes de los barcos españoles, que aun sabiéndose en una abrumadora inferioridad táctica, maniatados por la indecisión de un almirante pusilánime y por el vasallaje de facto que la corona española rendía a Napoleón, pelearon y se defendieron como héroes hasta la última gota de sangre, literalmente en muchos de los casos.

14 de abril de 2013

Análisis - Titan Quest (+ Immortal Throne)

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Hoy voy a aventurarme a realizar el análisis de un videojuego, uno que me ha dado muchas horas de diversión. Como es la primera vez que escribo sobre algo así, os pido un poco de comprensión, ya que habrá un montón de cosas que, seguro, me dejaré en el tintero. Además, se trata de un título que ya tiene sus años. Otra cosa antes de empezar: como posiblemente usaré términos que haya gente que no conozca, pondré un pequeño glosario al final del post.

 El juego en cuestión, como podéis ver en el título, es el Titan Quest, y su expansión, llamada Immortal Throne. Publicado en 2006 por Iron Lore vía THQ, la temática de este juego, como todo hack'n'slash que se precie, se basa en que tú, simple mortal, impidas que el titán Tifón se escape de la prisión en la que lo encerraron los dioses del Olimpo y esclavice de nuevo tanto a la humanidad como a los propios dioses. Entre medio, pues eso, a matar todo bicho viviente que se cruce en tu camino mientras vas subiendo de nivel, adquiriendo nuevas habilidades y mejorando tu arsenal con mejores armas y piezas para tus armaduras.

Uno de los motivos por los que siempre me ha encantado este título es por su fuerte contenido mitológico e histórico, aunque también hay que decir que, en este caso, la historia es una mera excusa, ya que aunar en la misma línea temporal a griegos, cretenses, egipcios, sumerios, babilonios, partos y chinos imperiales, metiendo a neanderthales de por medio, con sus respectivas culturas es, cuanto menos, improvisar ligeramente la línea temporal.

El juego, como he dicho, empieza cuando un simple mortal (tú, como jugador) llegas a la aldea griega de Helos, que justo en ese momento se está viendo sometida a un ataque de sátiros. Aquí comienza una aventura que nos llevará a Esparta, Micenas, Atenas y su Acrópolis, el palacio de Knossos en Creta y el laberinto del Minotauro, pasando de ahí a Alejandría, Tebas, Giza, y el Valle de los Reyes. Un portal mágico nos trasladará hasta el Templo de Marduk en Babilonia, teniendo que tomar desde ahí la Ruta de la Seda para, después de atravesar el Himalaya, llegar hasta China, lugar donde estaba encerrado Tifón antes de huir hasta... el Olimpo, donde acabaremos con su diabólica amenaza. Entre medio, todo un repertorio de seres mitológicos: sátiros, centauros, górgonas, hombres chacal, hombres cocodrilo, hombres lagarto, yetis, neanderthales (¿neanderthales? sí, neanderthales), hombres tigre, dragones, soldados de terracota, soldados de jade, cíclopes... y muchos más. Lo dicho, todo un compendio de la mitología mundial.

Gráficamente hablando, el juego está muy bien, sobre todo para la época en la que se publicó (el juego, recordemos, tiene ya siete años), tenía unos gráficos más que decentes sin ser desorbitados y no necesitaba un ordenador de la NASA para que fuera fluido... lo que no quita para que se notara desde el primero momento que podría haberse optimizado mucho mejor. Hoy en día, 2GHz de procesador y 1GB de RAM pueden parecer algo rudimentario, pero hace siete años no estaba nada mal. Era lo que tenía yo en mi ordenador y, a pesar de que el juego me iba muy bien, no me daba para jugar al máximo, y aun así había veces que "rascaba", sobre todo si el número de enemigos en pantalla empezaba a ser elevado. Todos los que por aquella época jugábamos a este juego coincidíamos en ese mismo aspecto, y esperamos, en vano, a que se solucionara con la salida de algún parche o alguna actualización por parte de Iron Lore... pero nunca hubo nada de eso.

Otro punto en contra que tenía el juego fue, precisamente, las civilizaciones elegidas. No por que no tuviera sentido que estuvieran juntas en el juego, que ya puestos a mezclar, tanto daba, sino porque viendo cómo se desarrollaba el juego, te quedabas con la sensación de que se podía haber hecho muchísimo más, sensación que se agudizaba cuando te dabas cuenta que la campaña de Grecia duraba más que la campaña de China. Tarabas más en recorrer Grecia de sur a norte y vuelta a Creta, que en recorrer todas las estepas desde Babilonia hasta los confines de la China continental. Vale que tampoco es cuestión de que la campaña china durara lo que tenía que durar si se comparaba con la griega porque el juego sería interminable, pero sí por lo menos que durara un poco más.

Sin embargo, a pesar de esto, contaba con una herramienta de creación de niveles e, incluso, aventuras completas, que permitía prolongar la diversión tantas horas como imaginación tuviera el creador. Y puedo asegurar que se hicieron muchos niveles de muchísima calidad con esta herramienta. Aunque lo más espectacular, desde mi punto de vista, fue la creación del parche "Monstruos x3", que como su propio nombre indica, triplicaba la cantidad de monstruos a los que te enfrentabas, haciendo que tanto la experiencia adquirida como los elementos que arrojaban los enemigos derrotados fuera abrumadora. Y no digamos ya lo bien que te lo pasabas con tanto bicho para despachar. Ascender por las escalinatas del templo de Marduk en Babilonia mientras derrotas a una ingente cantidad de enemigos, que vienen hacia ti oleada tras oleada es... maravilloso. Y además, permitía el juego on-line a través de la herramienta Hamachi, lo que te permitía, además, divertirte con tus amigos al mismo tiempo. Esto último, por supuesto, para aquellos que no tuvieran el juego muy... original, que digamos.

Y entonces, cuando más felices estábamos con nuestro juego y mejor nos lo estábamos pasando, llegó el año 2007 y THQ anunció lo que muchos estábamos esperando: Una expansión. La noticia tuvo una gran acogida entre los que estábamos jugando por aquella época. Dicha expansión se llamó Immortal Throne, y continuaba la historia justo donde finalizaba el juego. Tras derrotar a Tifón, todos los dioses deciden retirarse del mundo, viendo que la humanidad puede valerse por sí sola... todos menos Hades, que ve en ese instante su oportunidad para hacerse con control del mundo de los vivos por la fuerza al no haber otras deidades que se lo impidan. Así que tú, tras caer del Olimpo y aparecer en Rodas y enterarte de la caída de su coloso, te ves obligado a internarte en el Inframundo para derrotar al Dios de los infiernos y sus huestes.

A priori, esto suponía la respuesta a todas nuestras oraciones. Más pantallas, nuevos monstruos, nuevas habilidades (dos), más niveles (el juego original te permitía llegar hasta el 65, y ahora podías subir hasta el 75), más armas... También se esperaba una solución a esa falta de optimización que veníamos reclamando y que, a pesar de salir varios parches entre medio, seguía sin solucionarse. Y no sólo no se solucionó, sino que el juego se hizo aun más pesado. Por lo demás, los añadidos que se hicieron no fueron todo lo interesantes que se esperaba que fueran, y el juego fue perdiendo fuelle poco a poco, ya que la expansión se quedaba, a todas luces, corta. Por mucho que fuera una "simple" expansión. He llegado a conocer expansiones en otros juegos que duraban casi tanto como el juego original. Todos nos quedamos, la verdad, con ganas de más, y pensamos que era porque, tal vez, Iron Lore estaría preparando una segunda expansión... pero nada más lejos de la realidad. Tal vez fuera precisamente por la expansión, pero lo cierto es que el juego perdió toda la fama que llegó a tener, y ya no volvió a saberse nada más de él.

Para finalizar, debo decir que, en rasgos generales y a pesar de sus fallos, este es un muy buen juego que te asegura muchas horas de diversión, que a fin de cuentas es de lo que se trata. Además, al tener sus añitos, no creo que cueste mucho encontrarlo en cualquier tienda a un precio más que asequible. Al menos en lo se refiere al juego base, ya que por lo que habéis podido adivinar leyendo el post, la expansión es bastante prescindible excepto por un par de cosillas.

Y por supuesto, no me gustaría terminar este post sin saludar desde aquí a todos los buenos compañeros de juego que hice en los foros de Titan Quest España, que me ayudaron y aconsejaron en todo momento, haciendo que la experiencia del juego fuera aun más enriquecedora. Muchas gracias, compañeros.

14 de febrero de 2013

¿Habemus? papam

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La noticia bomba de la semana ha sido, sin ningún género de duda, el anuncio de Benedicto XVI de su renuncia a su ministerio papal, un echo que no se repetía desde 1415, cuando Gregorio XII y Juan XXIII hicieron lo propio durante el Concilio de Constanza, aunque las circunstancias de sus renuncias fueran bien distinas a las del actual pontífice, el cual dice dimitir "por falta de fuerzas".

Y aunque la renuncia no sea efectiva hasta el 28 de febrero, la carrera pontificia ya ha empezado, como no podía ser de otra forma. Y, aunque todo el mundo ha corrido a presentar su candidato favorito, vuelven a sonar los mismos tres candidatos que ya sonaron hace siete años tras el fallecimiento de Juan Pablo II, a saber: un papa europeo, un papa americano y un papa negro (o de color, como prefiráis).

Lo del papa europeo cae por su propio peso. A día de hoy, todos los papas que ha habido han sido europeos. Italianos, en su gran mayoría, con alguna que otra excepción. Los dos últimos han sido polaco y alemán, sin ir más lejos, aunque luego haya que retroceder hasta 1522 para encontrar un papa que no fuera italiano. Así pues, y como he dicho antes, la elección de un papa europeo cae por su propio peso. Luego ya, como también he dicho antes, cada cual pone al suyo como favorito, pero el verdaderamente favorito es el candidato italiano Angelo Scola, que además cuenta con 71 años, lo que para un papa es una edad relativamente baja. Por supuesto, estoy convencido que, entre medio, la iglesia española intentará meter a monseñor Rouco Varela como gran candidato, pero esa ya será otra historia.

Las otras dos alternativas, el papa americano y el negro, tienen también sus motivaciones. Por un lado, la Iglesia Católica lleva años viendo cómo los fieles europeos son cada vez menos, mientras que los americanos y africanos son cada vez más. Elegir un papa americano supondría mostrar una iglesia más cercana a esa realidad... amén de admitir implícitamente esa especie de "derrota". Obviamente, que el papa sea americano no implicaría un cambio de sede. El papa seguiría reinando desde El Vaticano, pero ya no sería lo mismo. Y con un papa de color sería un poco más de lo mismo, además de añadirle un toque de "modernidad" a la institución... una modernindad que la Iglesia nunca ha tenido, y que dudo que vaya a tener ahora.

¿Y una papisa? Imposible. No estaría mal, pero es imposible a día de hoy. Las mujeres no tienen sitio dentro de la jerarquía eclesiástica. Dicho de otra forma, las mujeres no pueden ser ordenadas sacerdote, al no poder ser sacerdotes, no pueden ser cardenales, y al no ser cardenales, no pueden ser elegidas papa. O papisa. Esto sólo tendría cabida si la Iglesia aceptara a la mujer como una intermediaria válida de Cristo, lo cual no se dará nunca, puesto que eso es lo que hacen los protestantes... y ellos son herejes desde el punto de visto de Roma. Siempre se han defendido diciendo que ellos son la verdadera iglesia, por lo que adoptar posturas heréticas es poco menos que contradictorio.

Pero claro, el próximo papa lo decidirá... el Espíritu Santo, independientemente de su procedencia.

9 de febrero de 2013

Nueva sección - Héroes

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Esta entrada va a ser más corta de lo habitual, ya que va a servir, símplemente, como presentación de una nueva sección dentro del blog: Héroes, como su propio nombre ya indica.

¿Qué héroes? Podréis pensar. Pues, en principio, he ideado esta sección para dar a conocer la vida, obra y milagros de españoles de todos los tiempos que, bien por activa, bien por pasiva, no han tenido el reconocimiento que se merecen debido a sus acciones, sobre todo en un país como España, en el que si hay algo más rápido que la velocidad con la que entronizamos a nuestros ídolos, es la velocidad con la que los destronamos y los tiramos por el fango para ya no volver a acordarnos de ellos si no es para señalar todas sus fallas. En cierto modo, esta idea la he ido rumiando desde que escribí el último post, y es que en lo de no saber vendernos también influye el no saber apreciar lo que otros compatriotas han logrado, tanto para nosotros como para el mundo entero.

El ejemplo más claro de esto que digo, amén del más frívolo, sería el caso de Raúl González Blanco, jugador del Real Madrid y de la Selección Española de Fútbol. Raul era muy bueno, era el líder indiscutible tanto del Real Madrid como de la selección, ejemplo de caballerosidad y de muchas otras cosas, no se podía entender ni el Real Madrid ni la selección si no estaba él... hasta que en la Eurocopa de Bélgica y Holanda del año 2000, falló un penalti contra Francia en cuartos de final cuando España perdía 1-2, lo que finalmente hizo que quedáramos eliminados del campeonato.

A partir de aquí, ya dio igual todo lo que había conseguido hasta entonces, todo lo que había sido, y todo lo que todavía consiguió después. Dejó de ser Raúl, el icono, el único, el ejemplo a seguir... para convertirse en "Baúl", un jugador incómodo y molesto que no servía para nada, malo como él sólo y que no se explicaba cómo podía seguir jugando en un equipo como el Real Madrid, llegando a día de hoy a pasar desapercibido para la inmensa mayoría de la población. ¿Alguien de aquí sabe que aun está en activo y que sigue jugando en el Al Sadd de Arabia Saudí?

Pero, lo dicho, esto es sólo un pequeño ejemplo para ilustrar a lo que me refiero. No todas las entradas de esta sección serán sobre futbolistas, ni sobre deportes, claro está. Intentaré que sea lo más variada posible y, ante todo, que arrojen luz sobre estos héroes cuyo mayor delito fue, pues eso, nacer en un país donde no se les apreció en toda su valía.

10 de diciembre de 2012

No sabemos vendernos

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Da igual lo mucho que insistan nuestros dirigentes en que hay que cuidar y mimar lo que ellos han dado a llamar "la Marca España". España mola y el mundo tiene que saberlo sí o sí. Pero da igual lo mucho que lo intenten, insisto, o cómo lo intenten, porque al fin y al cabo, va a haber cosas que no cambiarán nunca. No sé si por desidia de esos mismos que pregonan "la Marca España" como si fuera la solución a todos nuestros problemas y perdón a todos nuestros pecados o, como yo me temo, por pura ignorancia de esas mismas gentes, pero hay cosas que no cambian. Porque en casa seremos lo más y mejor, y nos sorprenderemos de que el resto del mundo no se dé cuenta de ello, pero esto es así, entre otras cosas, porque no tenemos ni idea de cómo vendernos de cara al exterior, ni tan siquiera en lo más básico. Los españoles somos cojonudos, sí, pero por ejemplo, para Sudamérica no dejamos de ser "los conquistadores".

¿A qué viene todo esto? Pues por dos motivos principales. Por un lado, somos famosos en el mundo por haber "inventado" el Santo Oficio de la Inquisición


Y no deja de ser gracioso, ya que denota la ignorancia que hay al respecto. Pero también es preocupante, porque denota que los españoles tampoco sabemos cómo defendernos al respecto, ni tan siquiera desde las esferas que deben defendernos. Para empezar, la Inquisición, para abreviar, no se "inventó" en España, sino en Francia en 1184 para combatir a los Cátaros, y se siguió practicando a todo lo largo y ancho de Europa, con más o menos "efectividad", hasta entrado el siglo XX. Sí es cierto que en España tuvimos la figura de Fray Tomás de Torquemada, pero este santo varón no apareció en escena hasta 1483, trescientos años más tarde. También Portugal tuvo su propia Inquisición, e incluso los Estados Pontificios, amén del resto de países europeos, como digo, aunque fuera a escala algo menor. Es más, por muy sangrienta que sea la fama de la Inquisición Española, no lo es menos la de la Caza de Brujas que se dio en Estados Unidos en el siglo XVII, cuando aun no eran más que meras colonias británicas, y que también tuvieron una fuerte connotación inquisitorial... oh, pero claro, ellos sólo eran ingleses y extremadamente puritanos, pobrecicos míos. Ellos solo fueron víctimas de sus propios miedos y prejuicios, así como de su ignorancia y mojigatería, así que, ¿Para qué molestarles más con tonterías como la masacre y persecución de cientos de personas por falsas acusaciones o chismes sin fundamento, cuando no por puros celos y envidias? Además, fueron ingleses y ahora americanos, así que son los buenos de la película. Se vieron "obligados" a elegir un mal menor en defensa de sus santísimas libertades.

Porque, precisamente, de los EE.UU. es de donde viene el otro de los motivos, aunque sea de manera indirecta. Desde hace un tiempo, siempre que veo o leo a un sudamericano hablar de España, es en los mismos términos: Somos unos conquistadores, y no en el sentido positivo de la palabra, precisamente. Somos expoliadores, saqueadores y, ante todo, asesinos y aniquiladores. No dicen nada, precisamente, de la mezcla cultural que hubo entre la cultura hispánica y las demás culturas sudamericanas a lo largo de los años en que fueron colonias españolas. Ellos se quedan en que les robamos el oro y punto. En que acabamos con sus respectivas culturas. En que los exterminamos como pueblos. A ver, que tampoco voy a decir ahora que nuestro comportamiento en América del Sur fuera ejemplar, ni mucho menos, pero no fue un comportamiento diferente al que se dio en otras potencias de la época, como Portugal o la ya anteriormente mencionada Inglaterra. Es más, y hablando de Inglaterra, cuando sale el tema nadie se acuerda del verdadero exterminio indio que se dio en América del Norte, primero con las 13 colonias (inglesas), y después con los Estados Unidos. Y es curioso, cuanto menos, ya que en el sur, con el tiempo y las revoluciones, comenzaron a aparecer estados independientes donde antes sólo había colonias españolas, estando algunos de estos estados dirigidos actualmente por descendientes de indígenas, véase si no el caso de Evo Morales en Bolivia. Y dichos estados han ido medrando tras las respectivas independencias. Sin embargo, ha pasado el tiempo y no veo que en América del Norte haya pasado lo mismo. Es más, diría que ha pasado todo lo contrario, porque, que yo sepa, y tras el exterminio de la inmensa mayoría de naciones  indias norteamericanas, no ha nacido ningún estado independiente, ni existe un estado dentro de los EE.UU. que esté dirigido por un descendiente de cualquiera de esos pueblos. Y ojo, que tampoco hay que echarle toda la culpa a los ingleses de toda esa desaparición, ya que ellos sólo se limitaron a recoger el testigo de otros países como Francia u Holanda, que fueron los que empezaron en serio. 

Sólo diré dos cosas para terminar: Primero, ¿Os acordáis de la película "El Último Mohicano"? A los que la hayáis visto, ¿Os acordáis de qué iba la película y por qué era el último de los mohicanos? Y digo más, ¿Visteis por ahí, acaso, a algún español? Pues eso; Y segundo: El nombre original de Nueva York era Nueva Amsterdam, y aparte de que la leyenda cuenta que los holandeses les compraron Manhattan a los Lenape por 24 dólares, se puede ver que, en cuestión de pocos años, la población indígena de la zona descendió de 5.000 a 200 personas.

Pero luego los malos somos nosotros, claro. Si es que no sabemos vendernos...

7 de diciembre de 2012

Constitucioncita que vienes al mundo...

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Ayer fue el cumpleaños de nuestra sacrosanta (y actual) Constitución de 1978. Y mucho me temo que, pobrecica mía, tuvo un 34 aniversario de lo más amargo. Me la imagino sonriendo, falsamente, a toda la caterva de impresentables que fueron ayer a celebrar con ella su cumpleaños. Políticos actuales, pasados, futuros y futuribles. Gente, toda ella, sonriéndole falsamente y pormetiéndole todo tipo de parabienes y de grandezas. Así que no es de extrañar que ella les sonriera con la misma falsedad. A fin de cuentas, toda esa gentuza no han parado de engañarla prácticamente desde que nació. Y lo que te rondaré, morena, piensa ella. Qué de tonterías, sandeces y disparates se han hecho y dicho a mi costa. Y las que me quedan, sigue pensando, afligida y pesarosa.
 
Lo dicho, 34 añazos ya, la segunda más larga de la historia de las Españas, sólo por detrás de su hermana mayor, la de 1876, y que duró 55 años. El cumpleaños ha pasado y ahora se refresca mientras se mira al espejo del cuarto de baño. Nunca fue perfecta, piensa, como lo es, al fin y al cabo, toda obra humana. Pero ojo, nunca pretendió serlo, aunque sí lo pretendieran aquellos que la crearon. O, al menos, pretendieron que ella, y con ella el resto del país, así lo creyera, aunque eso ya escapa a sus entendederas. Porque vale que ella es muy lista y muy sabia, pero sigue habiendo cosas del comportamiento humano en general, y español en particular, que se le escapan. Que sigue sin encontrarles sentido alguno.

Como, por ejemplo, que siempre se dijera de ella lo dificil que era de cambiar. Ante todo, era robusta e inviolable. Y sonríe al recordar esas palabras, ya que le gustaban, por supuesto. Le gustaba su sonoridad. Podía llegar a entender que, si se la hizo así, fue precisamente porque en la época en la que le tocó nacer, las cosas no estaban todo lo finas que cabría esperar, y podía pasar cualquier cosa en cualquier momento. No era para menos, ya que a los tres años de nacer, intentaron echarla para atrás a golpe de pistola. La Democracia en España estaba renaciendo con ella y no era plan de que nada ni nadie echara por tierra el esfuerzo de tanta gente. Pero bueno, afortunadamente, la cosa no pasó de ahí y, a partir de ese momento, todo fue hacia adelante. Robusta e inviolable, sigue dándole vueltas a esas dos palabras en la cabeza como si fuera un caramelo en la boca. Y es entonces, precisamente como si se hubiera cortado la lengua con una astillita de ese caramelo, cuando se le tuerce el rostro y se le nubla la vista. Porque precisamente por ser robusta e inviolable se evitaron hacer un sinnúmero de reformas que no le hubieran venido mal para que el perfecto funcionamiento de la democracia hubiera seguido siendo, eso, perfecto. Como el que una mujer pueda sentarse en el trono. Que sí, que vale, que puede sentarse, pero tiene que producirse una alineación intergaláctica para que eso suceda sin ningún sobresalto. En ese aspecto, piensa mientras se lava un poco la cara, espera que Felipe de Borbón, futuro Felipe VI de España si no pasa nada antes, haga algo al respecto. Si es que puede, claro. Tan robusta e inviolable ella. Tantas cosas que se podían haber hecho y no se hicieron por esa dos palabras... y lo primero que se hizo fue, precisamente, cambiarla para ponerle un tope de gastos. Se fue una noche a dormir y, al día siguiente, se levantó con la sorpresa. Para eso no les hizo falta invocar su santísima robustez, no. Que gastaba mucho y por encima de sus posibilidades, decían. Que gastaban mucho ellos, querrían decir, y le quisieron echar el muerto a otros. Y todo por querer que el vecino les mirara bien. Quizá por eso mismo, ahora le suena a cachondeo eso de "robusta e inviolable".

Qué gente, piensa mientras suspira larga y lentamente. Han hecho que, en cosa de un par de años, o quizás incluso menos, la gente haya pasado de echarles la culpa a ellos, a echársela... ¡Directamente a ella! ¿Pero qué había hecho ella? ¡Si los que empezaron a hacer su santa voluntad por enicma de lo que ella decía habían sido, precisamente, ellos! Mucho mimarla, mucho adorarla, y a la hora de la verdad, ni le hacen caso, ni la cuidan, ni nada. No es perfecta, se repite, pero diantres, si aquellos que tienen que hacerme caso, me hacen el caso que ellos quieren, así no vamos a ninguna parte. Y menos perfecta que seré, claro.

Finalmente, me la imagino yéndose a dormir, esperando que, cuando despierte al año siguiente, la cosa haya cambiado un poco. Pero a mejor, que para cambios a peor siempre hay tiempo. Se pregunta, casi cuando se queda dormida, si se habrán dado cuenta de lo falsa que era su sonrisa. Como para no serlo. Como para no darse cuenta. Como se dio ella cuenta de lo falsas que eran las sonrisas que le dirigían a ella.

23 de noviembre de 2012

Viejas Glorias

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Hoy me toca ponerme en plan Abuelo Cebolleta, y es que justo tras publicar el último post, empecé a recordar uno de los videojuegos que más marcaron mi adolescencia: El Metropolis Street Racer (MSR) de Sega Dreamcast, desarrollado por la ya desaparecida Bizarre Creations. Una muestra de lo que representó este juego en mi mente adolescente es, que cuando desapareció la partida que tenía guardada de dicho juego me cabreó muchísimo más que cuando desapareció otra partida que tenía de Final Fantasy X a la que le había dedicado unas 240 horas... creo que con esto lo digo todo. Eso sí, aviso que lo que voy a escribir a continuación es todo de memoria, de recuerdos que tengo de hace ya unos cuantos años, por lo que es muy probable que dichos recuerdos estén algo empañados por esa idealización que le da el paso del tiempo a todo aquello que nos ha gustado enormemente en el pasado.

Para empezar, diré que, en mi opinión, este juego fue el pionero de los juegos de conducción tal y como los conocemos ahora: Carreras ilegales en las calles de varias ciudades del mundo; recompensas por ganar en un circuito o en sprint en dichas calles; recompensas por derrapes largos y sin choques; y así hasta completar un largo etcétera. No podía ser menos, ya que su plataforma, la consola Sega Dreamcast, también fue una pionera en sí misma. Y le pasó lo mismo que a todo buen pionero o descubridor que se precie: Que "murió" pobre y sola.

La principal de las novedades de este juego respecto a los anteriores fue, precisamente, que se competía en las calles de tres conocidísimas ciudades a nivel mundial, a saber: Tokyo, Londres y San Francisco, todas ellas mapeadas con todo lujo de detalles. De hecho, en este juego Trafalgar Square merece una mención especial aparte debido al alto grado de precisión y realismo que presentaba dicha plaza londinense en el juego. Pero no sólo en el ambiente se quedaba la recreación, ya que dependiendo de la ciudad en la que estuvieras corriendo en ese momento, y de la hora del día a la que corrieras, cambiaban tanto las condiciones meteorológicas como las emisoras de la radio del coche con las que podías elegir la música que querías escuchar. Y creedme cuando os digo que no es lo mismo conducir con un solazo de impresión en San Francisco... que conducir bajo un intenso aguacero por las calles de Londres.

Otra novedad fue que, aunque ya había juegos con coches reales, estos solían ser siempre superdeportivos o, cuanto menos, coches  preparados directamente para la competición. Modelos, a fin de cuentas, que sólo se veían en revistas y similares, mientras que en el MSR te encontrabas, además de ese tipo de coches, faltaría más, modelos que podías ver en tu día a día aparcados en la calle, lo cual representaba toda una novedad. Porque vale, sí, conducir un Ferrari o un Porsche siempre es divertido, pero... cuando te los encuentras en todos los juegos de conducción que tocas, al final pierden mucho de su brillo. Ahora bien, cuando lo que te ponen entre las manos es el volante de un Peugeot 306 HDi... la cosa cambia. Y dentro de los coches, otra novedad fue que cada coche tenía su propia forma de comportarse dependiendo de sus características. Así pues, no era lo mismo conducir un Honda S2000 o un Ford Mustang GT... que un Mitsubishi Lancer Evo VI o un Toyota Celica GT-FOUR.

Y, para un servidor, la mayor de las novedades fue, precisamente, el manejo. Como ya he dicho antes, Dreamcast fue una pionera en su campo, y entre sus características se incluían unos gatillos totalmente analógicos en la parte inferior del mando. Pues bien, estos gatillos se usaban en el juego como acelerador y freno respectivamente, y al ser completamente analógicos, podías acelerar y frenar a voluntad. A lo que me refiero con esto es que, en otros juegos anteriores, si tu pulsabas el botón del freno, frenabas a fondo, y lo mismo pasaba con el acelerador. El MSR, en cambio, te permitía acelerar o frenar a medias, lo cual era increíblemente útil a la hora de tomar curvas que, con darlas a medio gas o frenando a medias, te permitían ganar esos preciosos segundos respecto a tus rivales sin ponerte a dar vueltas como una peonza en caso de que el coche empezara a derrapar. Porque, como ya he mencionado con anterioridad, no es lo mismo conducir en Londres con un Honda S2000 bajo un aguacero que no ves a dos metros... que en San Francisco con un Nissan Skyline GT-R y un sol de justicia.

Debo añadir, ya para finalizar, que este juego se lanzó al mercado en Noviembre de 2000, por lo que sus gráficos están más que superados, pero... después de ver varios vídeos y comprobar que, efectivamente, 12 años nos separan desde entonces, puedo afirmar que estamos, o estuvimos, ante el mejor juego de coches jamás creado con anterioridad para ninguna otra plataforma.


Pd.- ¿No habrá por ahí, por casualidad, un alma caritativa que me deje su Dreamcast, su tarjeta de memoria y su MSR?