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10 de junio de 2015

Tolkien (XI): De los orcos

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Si por algo se caracterizan las novelas de Tolkien basadas en la Tierra Media (porque sí, tiene otras que no lo están), es la constante lucha entre el Bien y el Mal. El Bien, representado aquí por los llamados "Pueblos Libres" (Hombres, Elfos, Enanos y Hobbits); y el Mal en la forma, principalmente (pero no exclusivamente) por los Orcos. Y es que también aquí marcó Tolkien un antes y un después en la literatura fantástica, ya que parece que, si no hay un "monstruo" contra el que luchar, no hay enemigo, y si no hay enemigo, no hay historia que valga, al fin y al cabo.

Soldado Orco - John Howe
Sobre el origen de los Orcos no se sabe mucho. Ni siquiera el propio Tolkien dejó muy claro cuál era exactamente su origen. Etimológicamente hablando, incluso se llegó a especular que la palabra "orc" (orco, en inglés) hacía referencia a las siglas del Oxford Rugby Club, por el que, según se dice, Tolkien sentía más bien poca simpatía. Pero también podría tratarse, precisamente, que lo sacó del significado latino de la palabra Orco, que hacía referencia, de hecho, al Inframundo, lo que tampoco deja de tener sentido. En cualquier caso, lo que está claro es que los Orcos son la raza enemiga por antonomasia, tanto en la Tierra Media como en otras novelas de autores diferentes que aparecieron más adelante.

Pero, volviendo a los seres creados por El Profesor, ¿De dónde salieron estos seres? Como he dicho antes, Tolkien nunca dijo expresamente cómo fueron creados, pero sí que al menos dejó una serie de cabos sueltos que, si bien no pueden enseñaros cómo es la cuerda, sí que nos pueden servir para hacernos una idea.

Una de las teorías más extendidas (que, de hecho, es la que se usa en las películas de Peter Jackson) dice que los Orcos fueron originalmente Elfos. Elfos capturados por Melkor cuando esta raza aun no conocía a los Valar, a los que torturó y corrompió hasta convertirlos en la raza grotesca que todos conocemos. Esto implica, curiosamente, otra de las grandes incógnitas de los Orcos: ¿Cuál era su esperanza de vida? Si eran una variación de los Elfos, es más que probable que los Orcos fueran inmortales, ya que esa era una característica racial que quedaba fuera del alcance de Melkor. Otra cosa, por supuesto, es que debido a su naturaleza agresiva (incluso, o sobre todo, entre ellos) llegaran a vivir más de 30 o 40 años.

Sin embargo, aunque el tema de la longevidad nos servirá para más adelante, hay que decir que la propia teoría de la "corrupción" es cuestionable, ya que si algo dijo Tokien al respecto, es que ningún Vala o Maia tenía el poder suficiente como para llegar a cambiar de esa forma a todo un pueblo entero. Como mucho podría influir en él, pero nunca cambiarlo, y menos hasta esos extremos. Así pues, otra teoría, no menos verosimil e igualmente válida (aunque también cuestionable), sería que Melkor pudo haber creado a los Orcos de la esencia de la tierra, al igual que hizo Aulë con los Enanos. Esta teoría sigue encajando con la de la longevidad de los Orcos, ya que la mortalidad por la edad no se conoció hasta que no aparecieron los Hombres... y eso fue muchos años después de la aparición de los Elfos y los propios Orcos. 

Cuivienen e Hildorien
La tercera hipótesis en discordia (en realidad hay más, pero estas son las que más fuerza pueden llegar a tener) es que los Orcos, en realidad, fueron creados a partir de los Hombres. Hay que tener en cuenta que, al fin y al cabo, el Silmarillion no deja de ser un compendio de historias "contadas por los Elfos", según sus propias leyendas y creencias. Ellos creen que fueron los primeros en aparecer (despertar) en Arda porque, cuando lo hicieron, no había nadie más, pero... ¿Y si resulta que, en realidad, los Hombres también estaban dormidos, pero destinados a despertar más adelante? Además, el lugar del despertar de los Elfos estaba mucho más al oeste que el de los Hombres, con lo que es fácil que ningún Elfo se encontrara con Hombres hasta que éstos no llegaron a Beleriand miles de años más tarde. Además, precisamente cuando los Hombres llegan a Beleriand y los Elfos les preguntan que de dónde vienen, éstos no saben muy bien qué responder, sólo que vienen del Este y "huyendo de la Oscuridad" con gran temor en sus ojos, según se cuenta en El Silmarillion. De ser así, si los Orcos fueron creados a partir de los Hombres, esto haría, para empezar, que no fueran inmortales, o que la esperanza de vida de los Hombres fuera menor que la que realmente les correspondía.

En cualquier caso, y como he dicho al principio, fue esta un raza que estuvo ahí también desde el principio. De hecho, fue una "feliz" coincidencia que justo en el momento en el que Morgoth atacaba Doritah y Ossiriand llegaran los Noldor desde Amán, si no la historia de la Tierra Media hubiera sido muy distinta.

Sin embargo, como raza, los Orcos siempre estuvieron terriblemente subordinados a un poder superior que los controlase y guiase. Durante toda la Primera Edad del Sol, ese poder fue el propio Morgoth. Tras la Guerra de la Ira, en la que prácticamente todos los Orcos fueron destruidos (pero no todos, obviamente, creando esto un curioso efecto de Cuello de Botella, ahora que lo pienso) y en la que Morgoth fue arrojado al Vacío, los Orcos se limitaron a esconderse principalmente en las Montañas Nubladas, y no fue hasta años más tarde, cuando Sauron tomó el relevo de su Señor, que no empezaron a reproducirse y a volver de nuevo tan agresivos como al principio (apriximadamente en el año 1000 de la Segunda Edad del Sol, momento en el que Sauron crea Mordor). También por este motivo, cuando Sauron perdió el Anillo Único pasaron otra temporada de ocultamiento, hasta que el Rey Brujo de Angmar se hizo con el poder para desviar la atanción de Sauron, que se había refugiado en Dol-Guldur en la forma de El Nigromante. Así, hasta que ya al final de la Tercera Edad del Sol, Sauron se cree con la fuerza suficiente como para atacar con éxito a los Pueblos Libres (y aun así y todo, recordemos que echa mano de alianzas con Haradrim y Orientales para reforzar su ejército).

Y ahora, para finalizar, la pregunta del millón: Y después de la Guerra del Anillo y el comienzo de la Cuarta Edad del Sol... ¿Qué? Si bien es cierto que en la propia batalla del Morannon fue destruida la mayor parte de los Orcos existentes en ese momento, y que en las semanas posteriores las escaramuzas contra grupos aislados de Orcos fueron constantes... estoy seguro que, como raza cobarde que es cuando no tienen un liderazgo claro y superior, muchos huyeron y se escondieron donde pudieron. Quizá a la espera del resurgir de otro Señor Oscuro, quién sabe...

15 de junio de 2014

Tolkien (III): La longevidad en la Tierra Media

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Llevaba ya mucho tiempo sin postear nada (practicamente medio año), principalmente por problemas de tiempo (el verdadero Enemigo), hasta que una página que sigo en Facebook ha hecho que me vuelva a picar el gusanillo. En este grupo, en varias de sus entradas hablaban, precisamente, de la longevidad de los distintos pueblos de la Tierra Media. Cuánto viven, bajo qué circunstancias lo hacen y, sobre todo, cómo y por qué mueren. Así pues, y como es esto lo que de momento me ha vuelto a despertar el interés, comencemos.

ELDAR:
O, como se los conoce más comunmente, los elfos en general. Esta es la raza inmortal por excelencia. Aunque esa inmortalidad hay que explicarla. Un elfo, en condiciones normales, no se ve afectado ni por la edad ni por las enfermedades. Los elfos cumplen años y años y lo único que les pasa es que se van volviendo más "sabios y hermosos", tal como los describió Tolkien. Como he dicho, esto en condiciones normales, ya que, por un lado, se les puede matar como a todo hijo de vecino; y por otro lado, y esto es muy importante, pueden morir porque se cansen de vivir. Porque hayan vivido tantos sucesos traumáticos que, simplemente, no deseen seguir viviendo. En este caso, deciden dejar de vivir. Se acuestan a dormir y, simplemente, dejan que su espíritu se vaya. De esto se derivan dos cosas: por un lado, que la esperanza de vida de un elfo pueden ser miles de años (Galadriel, sin ir más lejos, en la época de la Guerra del Anillo tiene más de 6.000 años... y subiendo), y no es hasta más o menos los 100 cuando a un elfo se le empieza a considerar "mayor de edad".

DUNEDAIN:
Aquí voy a hacer dos distinciones, ya que no es lo mismo un dunedain (un "hombre de Occidente") que un humano "normal". Los humanos normales, pues eso. Muertes violentas, las enfermedades se ceban tranquilamente con ellos, y viven unos 70-80 años, siendo la mayoría de edad alrededor de los 20 años. Por otro lado, los dunedain son una raza de hombres superiores. Esto es debido, para empezar, a que tienen sangre élfica corriendo por sus venas, amén de que los Valar aumentaron su esperanza de vida en recompensa a la lealtad mostrada y los sacrificios realizados durante la Primera Edad del Sol. Así pues, se sabe que Elros Tar-Minyatur, gemelo de Elrond y al que se puede considerar como el primero de los dunedain, vivió 500 años. El resto de los dunedain, sin ser inmunes a la enfermedad, sí que eran más resistentes que un humano normal, pudiendo estar su esperanza de vida en torno a los 200-300 años. En este caso, la mayoría de edad solía retrasarse unos años, casi hasta los 30.

KHAZAD:
O como se llaman a sí mismos los Enanos. Curiosamente, esta es una de las razas más enigmáticas de las creadas por Tolkien, que no dio muchos detalles al respecto aduciendo "hermetismo de raza" para dotarles de un rasgo característico y general. No se sabe con seguridad cuánto puede vivir un enano, ya no sólo porque Tolkien no lo dijera, sino porque, según sus explicaciones, no fueron creados directamente por Iluvatar (el verdadero Ser Supremo de los mundos de Tolkien), como sí lo fueron los Elfos o los humanos, sino por Aüle, la personificación (por decirlo de algún modo) de una parte de su conciencia. Resistentes de cuerpo y mente, y duros de matar, sí se sabe que, al menos culturalmente, los enanos no llegaban a la mayoría de edad hasta no cumplir los 60 años. Esta fue la causa principal por la que a Gimli, que en los sucesos narrados en El Hobbit tenía justamente esa edad, no se le permitió participar en la expedición de Thorin y compañía para recuperar Erebor, a pesar de que a Fili y a Kili (con 82 y 77 años respectivamente) sí se les permitió participar. Afortunadamente para él, sí pudo acudir al Concilio de Elrond, ya que en ese momento ya tenía 121 años y ya era todo un hombre. Bueno, todo un Enano. Independientemente de todo lo anterior, sí se sabe que la raza de los enanos es increíblemente longeva y resistente.

HOBBITS:
Los hobbits son una de las razas más curiosas de toda la Tierra Media, y la mayor creación de Tolkien en este aspecto. Con una esperanza de vida similar a la de un humano normal, su mayoría de edad no se concedía hasta los 33 años, momento en el cual "los muchachos hobbits comenzaban a ser sensatos". Aunque similar a la humana, como he comentado antes, su esperanza de vida era ligeramente superior. Un hobbit que llegara a los 90-100 años era algo más o menos normal. Sí era inusual, sin embargo, pasar ese humbral, y de ahí la fiesta que organizó Bilbo Bolsón para celebrar su 111 cumpleaños. Y como longevidad realmente excepcional, la del conocido como Viejo Tuk, que llegó a vivir 130 años y ha sido, con mucho, el hobbit más longevo de la historia de La Comarca… hasta que su nieto Bilbo le ganó por un año, ya que Bilbo vivió hasta los 131 antes de partir a las Tierras Imperecederas.

ORCOS y URUKS:
En el caso de los orcos, el tema de la longevidad es más que curioso. En teoría (insisto, en teoría) al derivar estos de una deformación mágica de elfos capturados por Morgoth, deberían ser tan inmortales como aquellos, con sus mismas resistencias a las enfermedades y demás. El problema, claro está, viene cuando eres de una raza tan caótica y destructora que lo eres hasta con los de tu propia especie. Los
orcos (y, por extensión, los uruk-hai), sin un mando supremo y unificado que los mantenga a raya, son tan destructivos que en seguida se vuelven contra sí mismos… precisamente, para ver quién va a ser el jefe. Así pues, y a pesar de esa "teórica" inmortalidad, si un orco pasa de los 40 años se le consideraba todo un héroe y un prodigio. La mayoría de edad se da en el mismo instante en que un orco es capaz de blandir una espada. Así de simple.

OTROS SERES:
A parte de todos los mencionados anteriormente, hay otros seres más "espirituales" en la Tierra Media, como pueden ser los Magos… o los Balrogs, por ejemplo. En ambos casos, no hay longevidad que valga, ya que en origen todos eran Maiar (una especie de "dioses menores", para que nos entendamos). Esto hace que, aunque puedan encarnarse en seres físicos, dicha apariencia, dicho "cascarón" no va a cambiar nunca independientemente de lo que dure su estancia en la Tierra Media. Obviamente, también pueden morir (recordemos que Gandalf "mata" a un balrog y que "muere" en el intento), en cuyo caso, sus espíritus vuelven inmediatamente a las Estancias de Mandos, como ocurre con todo ser que habite en Arda. Sin embargo, en su caso podría decirse que no se trata de una muerte "real", ya que al contrario de lo que pasa con los espíritus "normales", los Maiar mantienen intacta la conciencia de lo que han sido mientras estaban "vivos". Es por eso que, cuando Gandalf regresó tras derrotar al balrog, podía recordar qué era lo que había hecho anteriormente (aunque al principio le costó un poco, eso sí).

Y esto es todo de momento. En otro momento, seguiré con más temas.

28 de septiembre de 2013

Tolkien (I): Glorfindel, el gran olvidado

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Llevaba ya mucho tiempo queriendo escribir algo, lo que fuera, sobre la obra de J. R. R. Tolkien, pero precisamente por ser tan rica y extensa, nunca he sabido sobre qué escribir exactamente. Hasta que el otro día, saltando de página web en página web, me reencontré con uno de los héroes más grandes de la Tierra Media, y también uno de los más olvidados, sobre todo en las adaptaciones cinematográficas que se han hecho posteriormente de la obra de "El Profesor". Todo el mundo conoce (más o menos) a Aragorn, a Gandalf, a Legolas y Gimli, a Frodo... pero estoy seguro que casi nadie conoce a Glorfindel, uno de los héroes elfos más grandes de la historia de la Tierra Media. Para que os pongáis un poco en antecedentes, decíos que la primera vez que aparece Glorfindel en la historia de la Tierra Media es en El Silmarillion, en el año 473 de la Primera Edad del Sol. Para que os posicionéis un poco, la acción de El Señor de los Anillos se sitúa aproximadamente en el 3.020 de la Tercera Edad del Sol, es decir, casi 6.500 años antes de esos acontecimientos.

Glorfindel era originario de la ciudad elfa de Gondolin, y era de linaje noble. De hecho, era el señor de una de las Siete Casas que componían la nobleza gondolindrim, aparte de la familia real. Su primera aparición fue, precisamente, en una de las múltiples batallas que se llevaron a cabo en la Primera Edad. En dicha batalla (la Batalla de las Lágrimas Innumerables), él era el capitán general del ejército de la ciudad. En esta batalla, las fuerzas combinadas de elfos y hombres fueron brutalmente derrotadas, y fue gracias a él (con ayuda de los hermanos humanos Húrin y Huor, eso sí) que el ejército de Gondolin pudo retirarse de vuelta a la ciudad con relativa facilidad y seguridad. Todo esto implica, por supuesto, que Glorfindel es más anciano (si es que la palabra "anciano" se puede aplicar a un elfo de naturaleza inmortal) de lo que pueda parecer, ya que nadie se hace capitán general de los ejércitos de una ciudad de la noche a la mañana, por muy noble que se sea, y menos si es por merecimiento personal.

Glorfindel luchando contra un balrog
Pero Glorfindel no tuvo que esperar demasiado para entrar en acción nuevamente. Apenas 40 años más tarde (¿Qué son 40 años para un elfo? ¿40 horas para un humano? ¿40 minutos, quizá?), Morgoth encontró finalmente la localización secreta de Gondolin, enviando a todas sus huestes de orcos, balrogs y dragones con el único fin de destruirla. Y la destruyó. Pero los elfos vendieron cara su piel, entre los que se incluyó el propio Glorfindel, que cayó defendiendo a los exiliados que huían de la ciudad peleando contra un balrog. Y matándolo, por supuesto. ¿Os acordáis de la pelea entre Gandalf y el balrog de Moria? Pues bien, decir que, mientras que Gandalf era un dios menor (pero un dios, al fin y al cabo) enviado a la Tierra Media en ayuda de los Pueblos Libres; y que el balrog llevaba pocos años despierto y aun no había recuperado todo su poder, Glorfindel era un "simple" elfo y se enfrentó a un balrog en la plenitud de sus poderes. Y aun así, logró acabar con el terrible demonio de fuego.

Fue tal su hazaña y su sacrificio, y tan noble el propósito de los mismos, que su alma fue transportada a las Estancias de Mandos (una especie de "purgatorio" de la Tierra Media), pero no para pagar por sus pecados... sino para ser reencarnado más adelante, algo que a muy pocos en todas las Edades de la Tierra Media se les había concedido antes.

Y aunque no pudo reencarnarse hasta la llegada de la Tercera Edad del Sol, no dejó de prestar auxilio a los reinos humanos que ya por aquel entonces se extendían por la Tierra Media. De hecho, en el 1974 de dicha edad, el Rey Brujo de Angmar, el jefe de los Nazgûl, atacó y tomó Fornost, la capital del reino principal de los reinos humanos del Norte (el reino era Arthedain; los otros dos, Rhudaur y Cardolan) y fue gracias a la intervención de los ejércitos de Gondor y de los Elfos liderados por Glorfindel que se pudo expulsar al más poderoso de los Nazgûl de la ciudad y exterminar a todos sus ejércitos. Incluso estuvieron a punto de acabar con el propio Rey Brujo, pero Glorfindel predijo que no sería un hombre quien lo mataría... y así sucedió unos 2000 después, cuando Merry y Eowyn acabaron con él en la Batalla de los Campos del Pelennor, durante la Guerra del Anillo (lo que se ve en la película, precisamente).

Y así pasó el tiempo. Se forjaron los Anillos de Poder; Sauron forjó el Único; se libró la Batalla de la Última Alianza, en la que se le cercenó el dedo a Sauron, perdiendo el Anillo, en la que, por supuesto, Glorfindel también participó; el Anillo Único se perdió al no haberlo destruído Isildur; Smeagol lo encontró, en el Anduin, escondiéndolo durante 500 años; Bilbo Bolsón lo volvió a encontrar y este, 60 años después, se lo entregó a su sobrino Frodo, quien emprendió el viaje a Rivendel para ver qué se hacía con él. Y fue precisamente Glorfindel quien encontró a los hobbits y a Aragorn tras el ataque en la Cima de los Vientos, y quien se lo llevó herido de gravedad a Rivendel, enfrentándose y repeliendo a los nueve Nazgûl juntos en el vado del Bruinen, sin contar que ya se había enfrentado a tres de ellos unos días antes. Cuando Frodo se recuperó de sus heridas y se convocó el Concilio de Elrond, Glorfindel también estuvo presente en las decisiones que se tomaron respecto al futuro del Anillo, siendo otro que, junto con Gandalf, propuso que el único camino posible era el de destruir el Anillo arrojándolo a la lava del Orodruin, donde Sauron lo había forjado. Y ya para finalizar, estuvo presente, tras la Guerra del Anillo, en la coronación en Minas Tirith de Aragorn como rey de los reinos de Gondor y Arnor.

Glorfindel, en el valle de Tumladen
Pues bien, a pesar de todo esto, Glorfindel no aparece en ninguna de las dos adaptaciones cinematográficas de El Señor de los Anillos que se han realizado hasta la fecha. De hecho, en la primera adaptación (en 1978, dirigida por Ralph Bakshi) es Legolas quien ocupa su lugar encontrando a Frodo y llevándolo a Rivendel; y en la segunda, la de 2001 y dirigida por Peter Jackson, es Arwen la encargada de enfrentarse a los Nazgûl. Peter Jackson argumentó que no valía la pena crear otro personaje nuevo para la película, ya que sólo aparecería unos 15 minutos (y, de paso, daba más protagonismo a Liv Tyler, ya que a Arwen, precisamente, apenas se la menciona en toda la trilogía), pero Ralph Bakshi ni siquiera dio alguna explicación.

En fin, una lástima que un personaje con el potencial de Glorfindel no haya aparecido por ninguna parte en ninguna de las adaptaciones de El Señor de los Anillos que se han hecho. Sólo espero que, si algún día a algún descerebrado le da por hacer una serie de El Silmarillion (porque hay que estar un poco loco para meterse en semejante berenjenal, aunque si se han metido con algo de la magnitud de Juego de Tronos, yo ya me espero cualquier cosa) no se olvide de incluir a este elfo noldor en el reparto de dicha serie.